![]() |
| La Camara de Comercio del Magdalena Medio y Nordeste Antioqueño nace como una necesidad.
La historia de las cámaras de comercio en Colombia comienza con la ley 111 de 1890. Dicha ley autorizó al Gobierno para crear las cámaras de comercio en el país con el carácter de órganos oficiales del comercio ante el mismo Gobierno, y de cuerpos co nsultores en todos los asuntos relacionados con el comercio y la industria (Articulo 2°) en desarrollo de precisas funciones que en el mismo estatuto legal se consagran. Esas cámaras estaban formadas por comerciantes elegidos por sus colegas de la localidad y podían servir, además, como tribunales de comercio en calidad de árbitros y amigables componedores (Articulo 7°) La organización interna de dichas cámaras se asimilaba a las de Francia y España. Durante la vigencia de la ley 111 de 1890 se crearon la Cámara de Comercio de Bogotá (1904), las de Medellín (1904), Tunja (1910), Cali (1910), Manizales (1913) y la mayoría de las que hoy existen en las capitales de departamento y otras ciudades importantes. La ley 28 de 1931 dio a las cámaras de comercio un nuevo y más completo estatuto por el cual se rigieron hasta el 31 de diciembre de 1971. De esta ley es pertinente realzar, en relación con sus funciones, la atribución de llevar buena parte del registro público de comercio, especialmente la matrícula del comerciante y aquellas inscripciones que se efectuaban en las secretarías de los juzgados (Articulo 29 y 30). Según esto, se ratificaba la mezcla de funciones oficiales y gremiales que se conoció desde la ley de 1890. En cuanto a su organización se conservó en general, la orientación de la ley anterior, pero se observó que eran instituciones de orden legal, cuya creación correspondía al Estado en virtud de iniciativa compartida con los comerciantes.
Los autores coinciden en señalar a la Cámara de Comercio de La ciudad de Marsella (1599) como la primera institución creada por profesionales de diversos sectores de la actividad mercantil, para promover y defender sus intereses en forma paralela o complementaria a las corporaciones de mercaderes. Durante los siglos XVII y XVIII se fundaron en Europa, con el mismo nombre, otras instituciones similares que respondían ante todo al ejercicio del libre derecho de asociación. Las Cámara de Comercio, difundidas en todo el mundo, se presentan bajo el denominador común de asociaciones de comerciantes que toman a su cargo la defensa y promoción de las actividades mercantiles. En algunos países cumplen, además, funciones administrativas relacionadas, con el comercio, y, en otros, su acción se extiende a todos los campos que interesan a la comunidad (cívicos, sociales, entre otros). En Europa Continental y en buena parte de América Latina, su naturaleza varía entre instituciones típicamente estatales y sujetos de derecho privado, más o menos dirigidos o intervenidos por el Estado. En los países anglosajones son entidades exclusivas del sector privado, abiertas a toda clase de profesionales, (comerciantes o no), y ajenas a cualquier intervención estatal. |